*Siempre que se cumplan los requisitos de buena fe.
Por ejemplo: inmueble de segunda residencia, cuentas bancarias en positivo, vehículo con menos de 10 años de antigüedad
Con la Ley de la Segunda Oportunidad, es posible cancelar una parte significativa de tus deudas o incluso la totalidad de ellas, dependiendo de tu situación. Además, en ciertos casos, se pueden conservar activos esenciales como la vivienda habitual.
No todas las deudas pueden cancelarse. A continuación, un listado:
Deudas que se pueden cancelar:
Deudas que no se pueden cancelar:
Las hipotecas suelen ser una de las principales preocupaciones de quienes se acogen a esta ley. La vivienda habitual del deudor puede protegerse si se opta por la modalidad de exoneración con plan de pagos. En este caso, el deudor sigue pagando su hipoteca como parte del plan sin perder su casa. Sin embargo, si el deudor decide liquidar sus activos para pagar las deudas, la vivienda también se incluiría en el proceso de liquidación.
Sí, una vez concluido el proceso de la Ley de la Segunda Oportunidad, las deudas exoneradas no pueden ser reclamadas nuevamente. Sin embargo, es crucial cumplir con los términos del proceso para garantizar que la exoneración sea definitiva.
Sí, acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad no impide continuar con tu actividad laboral o profesional. La ley está diseñada para permitirte seguir generando ingresos mientras resuelves tu situación financiera.
Para iniciar el proceso, puedes acudir a un abogado especializado en derecho concursal. Este profesional te guiará en la preparación de la solicitud, que luego se presentará ante el Juzgado de lo Mercantil. En nuestra firma, ofrecemos asesoría completa para que puedas acogerte a esta ley con las mayores garantías.
NUESTRAS SEDES:
TARRAGONA Y BARCELONA
OFRECEMOS SERVICIOS EN:
Tarragona, Sabadell, L’Hospitalet de Llobregat, Terrassa, Álava, Albacete, Alicante, Almería, Asturias, Ávila, Badajoz, Baleares, Barcelona, Burgos, Cáceres, Cádiz, Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Girona, Granada, Guadalajara, Guipúzcoa, Huelva, Huesca, Jaén, La Coruña, La Rioja, Las Palmas, León, Lérida, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Navarra, Orense, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Segovia, Sevilla, Soria, Santa Cruz de Tenerife, Teruel, Toledo, Valencia, Valladolid, Vizcaya, Zamora, Zaragoza
La Ley de la Segunda Oportunidad permite a las personas físicas en situación de insolvencia, cancelarlas o renegociar sus deudas.
El objetivo principal de la Ley de la Segunda Oportunidad es ofrecer a los individuos endeudados una salida para reestructurar o eliminar sus deudas, permitiéndoles comenzar de nuevo sin deudas.
-Ser insolvente
-Ser deudor de buena fe
-No tener antecedentes penales por delitos económicos
-Deuda inferior a 5 millones de euros
La Ley Concursal, establece que los créditos de derecho público, como los de Hacienda y Seguridad Social, son exonerables hasta un límite de 10.000 euros para cada entidad.
Algunas deudas no pueden ser exoneradas o canceladas bajo la nueva Ley Concursal, como las deudas por alimentos, responsabilidades civiles extracontractuales, multas y sanciones administrativas, y deudas contraídas de manera fraudulenta.
Se refiere al procedimiento cuando deudor no tiene activos ni propiedades, lo que permite una mayor rapidez en la conclusión del proceso.
El derecho a la vivienda es un derecho constitucionalmente reconocido, por lo que no perderemos nuestra casa siempre que se siga pagando el préstamo hipotecario, para ello regularizaremos toda la deuda excepto la que deriva del préstamo hipotecario.
No debemos señalar nuestra vivienda habitual en propiedad como activo siempre que no queramos que esta se acabe liquidando y la perdamos.
Algunas deudas no pueden ser exoneradas o canceladas bajo la nueva Ley Concursal, como las deudas por alimentos, responsabilidades civiles extracontractuales, multas y sanciones administrativas, y deudas contraídas de manera fraudulenta.
Un concurso sin masa se refiere a un procedimiento concursal donde el deudor no posee suficientes activos para cubrir los costos del proceso, lo que lleva a una conclusión rápida del concurso debido a la falta de recursos disponibles.
Sí, es posible perder la vivienda habitual bajo la nueva Ley Concursal si se considera un activo liquidable para pagar a los acreedores. No obstante, existen medidas y negociaciones que podrían permitir conservar la vivienda en ciertas circunstancias.
Contacta con nosotros a través del siguiente formulario y resolveremos todas tus dudas.